Desde mi punto de vista el problema de las preguntas mal redactadas es, sobre todo, la gente que aun sabiendo el concepto que pretendían preguntar, no la contestaron. Si yo sé cuál es la opción correcta y no es ninguna de las que me dan o no es por lo que me preguntan pues no me la juego y no contesto. Yo es que eso de "aquí deben de querer decir esto, no lo que realmente pone" pues no lo veo lógico, tener que dar por hecho que en el
examen hay errores y corregirlos mentalmente para poder contestar bien una pregunta es algo raro. Lo lógico es pensar que el
examen ha sido revisado una y mil veces por muchas personas antes de ponértelo delante. Si haces un
test de cualquier academia y se les cuela una o dos como mucho, esperas que a la DFP se le cuele lo mismo o menos, ¿no? Otro problema es querer rebuscar las preguntas tanto que pongas más de una opción de respuesta válida, sin ser una claramente más válida que la otra. Todos esos factores más preguntar cosas fuera de temario aumentan la importancia del factor suerte, creo que es más sencillo averiguar quién ha estudiado y quién no con un
examen dificultad media-alta y corte variable, cambiar las bases de manera que el corte fijo sea el de ortografía y el corte variable el de teoría, pudiendo ponerse en un 7 perfectamente. Además, podría hacerse como en ejecutiva, suponernos un nivel ortográfico decente (ya se pide bachillerato) y examinar solo de teoría con corte variable, que pasen los de mejor nota y punto, incluso aprovechar para hacer el mismo día inglés y
psicotécnicos, guardia civil style. No sé, hay tantas maneras mejores de hacerlo desde mi punto de vista... que no entiendo muy bien el proceso, pero es lo que toca, a por ello. Suerte.