
- Unido
- 4 Ene 2008
- Mensajes
- 5
- Felicitaciones
- 0
- Puntos
- 0
No te lo merecÃas...
Hola, perdonen que no me presento. Solo quisiera publicar esto, que esta dedicado a alguien, que en el 1998 estaba en la Udyco, Grupo II.
Disculpa, no te lo merecÃas...
Tenso encuentro,
coincidiendo espacio y tiempo.
Entre los agentes
alguien diferente.
Allà estabas tú.
Pero yo desconfiaba,
tenÃa miedo y temblaba.
Me salÃan las palabras,
que no decÃan, pero dañaban.
Ya lo sabes tú.
Hace ya mucho tiempo,
Hombres de este Cuerpo
intentaron hacerme sufrir.
TemÃa, que tu también
me quieres herir.
Tu buen trato me inspiró confianza.
Por un instante sentà esperanza.
Tu amabilidad y tu respecto
hicieron, dentro de mi, su efecto.
Me demostraste, que no sois todos igual,
que los hay también, quienes son formal.
DebÃa prestar atención,
escuchar más a mi corazón.
Pero a mi cabeza volvÃa
el recuerdo de aquel dÃa.
Jamás podré olvidar,
ya no puedo confiar.
Mi rencor te hice ver.
No sabÃa que hacer
o cómo actuar.
No lo pude evitar.
Entonces te enfadaste
y me asustaste.
Tu voz cambÃo de tono:
"También puedo en otro modo.
Ahora vamos a tu casa."
La expresión de tu cara,
tan rápido cambiaba.
FrÃo te volviste.
Mi miedo de ti -
¿No lo sentiste?
Recuerdo tu rostro en aquel momento
y me provoca sufrimiento.
Claro, tu no comprendÃas,
porque nada de esto sabÃas.
Tu seguridad y tu fuerza,
tu mirada tan intensa.
Tanto me impresionó,
sin aliento me dejó.
TenÃa que huir de ti,
sentà que eres peligroso para mÃ.
Cuando saliste de mi casa,
no dijiste ni una palabra.
Tus ojos tan oscuros de la rabia,
y tu cara, que estallaba.
Entonces he comprendido,
que sólo querÃas hablar conmigo.
Entrando para firmar,
te và esperando en aquel lugar.
Viniste a buscarme.
FingÃ, que no puedo escucharte.
Dentro de mi empecé a luchar.
¿Si hacerte caso y confiar?
Cuando lo habÃa decidido,
ya te habÃas ido.
Y si yo te parecÃa borde,
tienes toda la razón.
No soy asÃ, pero esto era
mi escudo de protección.
No querÃa, que veas
los sentimientos en mi corazón.
Me equivoqué contigo,
pero tu tambÃen conmigo.
No te lo merecÃas,
pagar por algo,que ni sabÃas.
Tu pero, con tu amenaza,
cerraste esta puerta,
que estaba casi abierta.
Encontrando tu mirada en el espejo,
me parecÃas un tipo leal.
Me seguÃas con un Golf.
¿Te recuerdas?
JurarÃa, que tienes algo especial.
Entre el miedo y la fascinación,
evadiendo tus ojos, que
me causaban tanta confusión.
No tuve el valor de pararme,
ni el coraje para hablarte.
Y entre tú y yo solo silencio.
Por mi culpa, hoy me arrepiento.
Y de verdad, lo siento.
Reconozco, que lo eché a perder.
Lo que viste, no es mi forma de ser.
Aunque pienso de ti,
que hoy ni te recuerdas de mÃ.
Jamás te olvidaré, ni tu mirada,
ni aquel dÃa, que cambió mi vida.
Ahora te busco en el mundo.
¿Cómo te va? me pregunto.
Quisiera pedirte disculpas,
quisiera explicar.
¿Lo vas a aceptar?
Ojala, antes hubiera encontrado
alguien como tú en otro lado.
Antes sin pareja y en otra ocasión,
hubiera intentado llamar tu atención.
Qué pena, el destino
no lo ha querido.
Pero sospecho, que no eres
como yo te querÃa ver.
No te quiero ofender.
No conozco tu forma de ser.
Solo quiero decirte,
que nunca quise herirte.
Preguntandome ¿Dónde estas?
Pero no debo mirar atrás.
Los momentos pasados
no vuelven jamás.
Muchos años han pasado,
tantas veces te he pensado.
Por esto yo querÃa
regalarte esta poesÃa.
...y que te vaya bien la vida...
mariposa
Hola, perdonen que no me presento. Solo quisiera publicar esto, que esta dedicado a alguien, que en el 1998 estaba en la Udyco, Grupo II.
Disculpa, no te lo merecÃas...
Tenso encuentro,
coincidiendo espacio y tiempo.
Entre los agentes
alguien diferente.
Allà estabas tú.
Pero yo desconfiaba,
tenÃa miedo y temblaba.
Me salÃan las palabras,
que no decÃan, pero dañaban.
Ya lo sabes tú.
Hace ya mucho tiempo,
Hombres de este Cuerpo
intentaron hacerme sufrir.
TemÃa, que tu también
me quieres herir.
Tu buen trato me inspiró confianza.
Por un instante sentà esperanza.
Tu amabilidad y tu respecto
hicieron, dentro de mi, su efecto.
Me demostraste, que no sois todos igual,
que los hay también, quienes son formal.
DebÃa prestar atención,
escuchar más a mi corazón.
Pero a mi cabeza volvÃa
el recuerdo de aquel dÃa.
Jamás podré olvidar,
ya no puedo confiar.
Mi rencor te hice ver.
No sabÃa que hacer
o cómo actuar.
No lo pude evitar.
Entonces te enfadaste
y me asustaste.
Tu voz cambÃo de tono:
"También puedo en otro modo.
Ahora vamos a tu casa."
La expresión de tu cara,
tan rápido cambiaba.
FrÃo te volviste.
Mi miedo de ti -
¿No lo sentiste?
Recuerdo tu rostro en aquel momento
y me provoca sufrimiento.
Claro, tu no comprendÃas,
porque nada de esto sabÃas.
Tu seguridad y tu fuerza,
tu mirada tan intensa.
Tanto me impresionó,
sin aliento me dejó.
TenÃa que huir de ti,
sentà que eres peligroso para mÃ.
Cuando saliste de mi casa,
no dijiste ni una palabra.
Tus ojos tan oscuros de la rabia,
y tu cara, que estallaba.
Entonces he comprendido,
que sólo querÃas hablar conmigo.
Entrando para firmar,
te và esperando en aquel lugar.
Viniste a buscarme.
FingÃ, que no puedo escucharte.
Dentro de mi empecé a luchar.
¿Si hacerte caso y confiar?
Cuando lo habÃa decidido,
ya te habÃas ido.
Y si yo te parecÃa borde,
tienes toda la razón.
No soy asÃ, pero esto era
mi escudo de protección.
No querÃa, que veas
los sentimientos en mi corazón.
Me equivoqué contigo,
pero tu tambÃen conmigo.
No te lo merecÃas,
pagar por algo,que ni sabÃas.
Tu pero, con tu amenaza,
cerraste esta puerta,
que estaba casi abierta.
Encontrando tu mirada en el espejo,
me parecÃas un tipo leal.
Me seguÃas con un Golf.
¿Te recuerdas?
JurarÃa, que tienes algo especial.
Entre el miedo y la fascinación,
evadiendo tus ojos, que
me causaban tanta confusión.
No tuve el valor de pararme,
ni el coraje para hablarte.
Y entre tú y yo solo silencio.
Por mi culpa, hoy me arrepiento.
Y de verdad, lo siento.
Reconozco, que lo eché a perder.
Lo que viste, no es mi forma de ser.
Aunque pienso de ti,
que hoy ni te recuerdas de mÃ.
Jamás te olvidaré, ni tu mirada,
ni aquel dÃa, que cambió mi vida.
Ahora te busco en el mundo.
¿Cómo te va? me pregunto.
Quisiera pedirte disculpas,
quisiera explicar.
¿Lo vas a aceptar?
Ojala, antes hubiera encontrado
alguien como tú en otro lado.
Antes sin pareja y en otra ocasión,
hubiera intentado llamar tu atención.
Qué pena, el destino
no lo ha querido.
Pero sospecho, que no eres
como yo te querÃa ver.
No te quiero ofender.
No conozco tu forma de ser.
Solo quiero decirte,
que nunca quise herirte.
Preguntandome ¿Dónde estas?
Pero no debo mirar atrás.
Los momentos pasados
no vuelven jamás.
Muchos años han pasado,
tantas veces te he pensado.
Por esto yo querÃa
regalarte esta poesÃa.
...y que te vaya bien la vida...
mariposa
