Una fuga de película

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Andrew Dufresne (Tim Robbins) tardó 30 años en picar un agujero en la pared de su celda en el penal de Shawshank para conseguir la libertad. Rita Hayworth, Bo Derek… eran las encargadas de custodiar su secreto.

Una noche se arrastró por las cloacas de la prisión y recorrió la distancia de varios campos de fútbol entre las heces de sus compañeros presos para lograr su objetivo. Es la historia de la película de 1994 ‘Cadena Perpetua’ que hoy se ha hecho realidad.

Pero como suele habitual, la realidad, de nuevo, ha superado a la ficción. Y es que dos presos muy peligrosos han logrado escapar de la prisión Clinton Correctional Facility en el Estado de Nueva Yorkfabricando un túnel con un taladro y tubos para perforar las paredes de sus celdas.

Según las autoridades, los presos cortaron la pared de acero en la parte posterior de sus celdas, se arrastraron por un pasadizo angosto, derribaron una pared de ladrillos, cortaron una tubería de vapor para pasar y al final cortaron la cadena y el cerrojo de una tapa de alcantarilla que daba afuera de la prisión.

«Fue un plan muy elaborado», dijo el gobernador del Estado, Andrew Cuomo. «Sin duda, invirtieron tiempo para ejecutarlo».

David Sweat, de 34 años, purgaba cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el homicidio de un policía cometido en 2002. Mientras, Richard Matt, de 48 años, cumplía 25 años de cárcel y prisión perpetua por el secuestro, homicidio y descuartizamiento de su ex jefe en 1997.

«Son hombres peligrosos capaces de volver a cometer crímenes graves», declaró el gobernador.

Los dos vivían en celdas conjuntas. Pasaron muchas horas picando la pared hasta conseguir un túnel que les permitiera salir por las tuberías de la prisión. Una vez abrieron el agujero, los dos presos treparon por una pasarela hasta llegar a una serie de túneles y tuberías que también cortaron en su camino.

Ambos hombres subieron por una alcantarilla para salir a una calle cercana, «desapareciendo en la oscuridad a unos 30 kilómetros al sur de Canadá».

Para que no les descubrieran durante las revisiones nocturnas de la prisión, Sweat y Matt se fabricaron dos muñecos con sus almohadas a los que vistieron con sus ropas y así no levantar las sospechas de los guardias. Hasta la mañana siguiente no descubrieron la fuga.

Incluso tuvieron tiempo para dejar un mensaje a las autoridades. En una tubería de vapor cortada, los reclusos dejaron una nota burlona que contenía el dibujo de una carita asiática y las palabras «Que tengan un bonito día».

«Repasaremos los detalles exactos de lo que hicieron y de cómo lo hicieron para asegurar que esto no vuelve a suceder», afirmó Cuomo. De momento, se cree que pudieron recibir ayuda del exterior. El estado de Nueva York ha ofrecido una recompensa de 100.000 dólares a quien facilite algún tipo de información.

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2015/06/08/557534a4e2704eb1218b4570.html

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