Un enfermo mental apuñala a su tía hasta la muerte en San Diego

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En el taller de cerámica que Carmen Gómez tenía en la barriada de San Diego ha quedado a medio terminar una figura de flamenca,de ésas que solía hacer para vender a tiendas de turistas. El trabajo que tenía entre manos ha quedado súbitamente interrumpido por la visita de un hombre que llamó a la puerta poco antes del mediodía con un cuchillo escondido entre sus ropas que usó para apuñalar no una vez, sino unas cuantas, a la víctima.

La víctima, Mª Carmen Gómez.

El agresor fue reconocido como el sobrino de la fallecida, al que la Policía Nacional busca tras visionar las grabaciones de las cámaras de seguridad del bloque, que han resultado determinantes para identificar al asesino, al que además algunos vecinos habían visto merodeando por la zona momentos antes. Horas más tarde, las tareas de búsqueda dio resultados, y el presunto autor del crimen era detenido a última hora de este jueves.

Eran las doce del mediodía cuando, malherida, Carmen salió al portal -su taller estaba en un piso bajo del bloque 1 de la barriada de San Diego- y gritó pidiendo «ayuda, ayuda». Sólo unos instantes después se desplomó en el suelo, en medio de un charco de sangre, una imagen que a José Flores, presidente de la comunidad de vecinos, no se le olvidará en su vida. Él fue el primero en llegar al portal tras volar literalmente por las escaleras y él fue el que avisó a la Policía y a los servicios sanitarios, aunque éstos poco pudieron hacer por Carmen, salvo certificar su muerte.

Contaban los vecinos que los gritos de socorro de esta mujer resonaron de tal forma que se escucharon hasta en el bloque 15 del complejo de edificios, desde el cuarto de baño del séptimo piso. Los esfuerzos de los investigadores del Grupo de Homicidios se centraron entonces en localizar al presunto autor del crimen, un hombre de complexión normal, pelo rizado y bigote. Después se supo que se trataba del sobrino de la víctima.

Con una mochila y un perro

En la grabación de las cámaras de seguridad que está ya en poder de la Policía Nacional se le veía con una mochila y acompañado de un perro. Primero se le veía entrando en el portal del bloque 1, luego hay un parón en la grabación -las cámaras se activan con sensores de movimiento y sólo graban en el portal- y a continuación se le distinguió saliendo a toda prisa tras asestar una última puñalada a su tía.

Algunos testigos le vieron huir corriendo a través de los jardines situados justo a la izquierda del edificio, por los que llegó hasta el portal 3, donde vivía la víctima y donde el supuesto asesino había aparcado el ciclomotor con el que había llegado y que también usó para escapar. Iba, por cierto, sin casco y sin la correa de su perro, que había dejado olvidados en el escenario del crimen, junto al cuchillo que había usado para apuñalar a su pariente.

Los investigadores barajan varias hipótesis para explicar lo sucedido en el taller de cerámica de Carmen, aunque la que más fuerza cobraba a última hora del jueves es que el sobrino de la víctima acudiese con la intención de pedirle dinero a su tía, que ésta se negase y se iniciase entre ellos una discusión que terminó con el conocido, y trágico, desenlace.

Nadie acertaba a responder en el barrio a la pregunta de por qué había sucedido lo que había sucedido, por qué la vecina, la amiga o la hermana que siempre sonreía, que siempre saludaba y tenía una palabra amable, tuvo tan triste final. Y mientras en su taller, la flamenca de cerámica sigue a medio terminar. El Juzgado de Instrucción 17, que se encontraba de guardia, se ha hecho cargo de la investigación y ha decretado el secreto de las actuaciones.

Fuente: http://www.elmundo.es/andalucia/2015/05/07/554b449122601db7588b4580.html

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