Los agentes de la Guardia Civil investigaban también al pederasta

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El supuesto pederasta de Ciudad Lineal, Antonio Ortiz, de 42 años, también estaba siendo seguido por los agentes de la Guardia Civil, según fuentes jurídicas. Los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía que se encargaban del caso eran conscientes de que había otra investigación por parte de miembros del Instituto Armado. En concreto éstos últimos estaban tras su pista por un presunto delito de extorsión pero además la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil también ya tenía información sobre alguna posible fechoría del presunto pederasta que actuaba por el este de la capital.La primera vez que fue detenido el pederasta era en el año 1993 y fue arrestado por la Guardia Civil en Madrid. Por entonces tenía sólo 21 años. Su segunda detención ya fue en el año 1998 cuando se llevó a una pequeña en las inmediaciones de un colegio público del barrio de Fuencarral. Se le acusó de detención ilegal.

En cualquier caso, la Guardia Civil podría estar detrás de Antonio Ortiz sin saber que era el supuesto pederasta al que seguía la Policía. De hecho, uno de los antecedentes policiales era por extorsiones y amenazas durante su etapa como empleado de un concesionario de la zona Sur de la Comunidad. No hay que olvidar que ya fue detenido por los GEO en Alcalá de Henares (Madrid) con dos españoles más, durante el supuesto cobro de un rescate de 900.000 euros por el secuestro de un búlgaro, al que habían dejado tirado, medio muerto, en una gasolinera de Toledo después de propinarle una brutal paliza. Ortiz por ese caso finalmente no fue procesado.

Por otro lado, el presunto pederasta de Ciudad Lineal tuvo hace unos días un leve incidente con un preso de la cárcel de Soto del Real cuando éste le advirtió de que no le mirase a los ojos. Ambos coincidieron en uno de los ascensores que dan a la planta de Enfermería de este centro penitenciario, han informado a Europa Press fuentes próximas a la investigación. «No me mires a los ojos que soy padre y no respondo», le comentó uno de los reos al presunto pederasta, a lo que éste sin achicarse contestó con actitud chulesca y desafiante: «Yo también soy padre».

El rifirrafe se produjo cuando Antonio había salido del área de Enfermería para uno de sus traslados por requerirse su presencia en una diligencia judicial. El módulo de Enfermería es el único de Soto que cuenta con ascensor.

El presunto agresor sexual permanece en este espacio para evitar posibles desencuentros con otros presos ante la gravedad de los hechos que se le imputan, en los que están implicadas varias menores, y solo abandona su espacio cuando tiene que ser trasladado para alguna diligencia, según las mismas fuentes.

Está previsto que el próximo lunes la jueza realice la exploración de las víctimas menores, así como la práctica de las ruedas de reconocimiento. Sin embargo, el abogado defensor impugnó esta misma semana en un escrito la realización de cualquier rueda de identificación debido a la difusión de la imagen de su cliente. Ortiz cumple desde el pasado viernes prisión preventiva en un módulo de especial seguimiento por cinco delitos de agresión sexual y tres de tentativa.

Fuente: http://www.elmundo.es/madrid/2014/10/02/542dc705ca474162388b4583.html

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